Respira por tu naríz, lentamente y de forma sutil.
La respiración nasal, lenta y sutil es una técnica de respiración que utilizamos para promover la relajación y la activación del sistema parasimpático. Está demostrado que la respiración nasal y lenta es una forma eficaz de tratar la hipertensión. La presión arterial alta, puede causar una serie de problemas de salud, incluyendo ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y enfermedad renal.
Ilustración: robledoarte 2023
“La hiperactividad simpática y la abstinencia parasimpática pueden causar y mantener la hipertensión.”
Slow breathing improves arterial baroreflex sensitivity and decreases blood pressure in essential hypertension – National Library of Medicine
Restaurar la respiración funcional no requiere equipos especializados. Los ejercicios se pueden hacer en casa y a cualquier hora del día. Pueden ser realizados en principio por personas de todas las edades y niveles de condición física, con algunas excepciones o cuidados en algunas de las rutinas. Cuidados que expondrá tu instructor durante el entrenamiento.
Si padeces de hipertensión, la respiración nasal, lenta y sutil es una forma eficaz de ayudar a reducir la presión arterial. Se te recomienda empezar solo con la respiración nasal y los ejercicios más suaves, hasta que esta condición se resuelva. Después podrás pasar a las rutinas más exigentes dentro de tu proceso de restauración de tu respiración funcional.
Practicar periódicamente ejercicios de respiración nasal y lenta te puede ayudar a reducir la presión arterial porque:</P<
Disminuye la frecuencia cardíaca.
Aumenta la sensibilidad del barorreflejo.
Reduce la actividad simpática.
Activa el sistema parasimpático.
Reduce la activación del quimiorreflejo.
Disminuye las presiones sistólica y diastólica.
Relaja los vasos sanguíneos.
Mejora el flujo sanguíneo.
Estos son algunos consejos para empezar a practicar la respiración nasal, lenta y sutil:
Siéntate con la columna recta y tus brazos en el costado. Imagina una cuerda tirando suavemente de ti hacia el techo.
Cierra los ojos y siente el espacio entre tus costillas expandiéndose.
Mientras inhalas, siente las costillas moviéndose hacia afuera, y
Cuando exhalas, siente las costillas moviéndose hacia adentro.
Ve reduciendo el ritmo de tu respiración.
Continúa respirando lenta y profundamente durante unos minutos.
Mantén tu atención en tu respiración.
Si te distraes, vuelva simplemente a centrar tu atención en tu respiración.
Repite este ejercicio cuantas veces te sea posible durante el día.
El sieguiente artículo habla de los beneficios de la respiración nasal y lenta en personas con hipertensión.